957 11 87 02 info@centroauditivorios.com
Reajustar audífonos para mejorar su funcionamiento

¿Tus audífonos ya no suenan como antes? 7 señales de que necesitan un reajuste

Cuando estrenaste tus audífonos probablemente hubo un periodo de adaptación, varias revisiones y pequeños ajustes hasta conseguir que el sonido resultara cómodo y útil en tu día a día.

Pero han pasado meses o años y empiezas a notar algo diferente.

En casa todavía te manejas bien, pero en una comida familiar vuelves a perder partes de la conversación. Subes el volumen de la televisión. Algunas voces parecen menos claras. Incluso puede que hayas empezado a pensar que los audífonos ya no funcionan como antes.

Eso no significa necesariamente que estén estropeados ni que haya llegado el momento de cambiarlos.

En muchas ocasiones, lo que necesita cambiar no es el audífono, sino su adaptación a tu audición actual.

Los audífonos son dispositivos programables y la audición de una persona, sus necesidades y sus ambientes cotidianos pueden evolucionar. Por eso, revisarlos y reajustar audífonos cuando sea necesario forma parte del seguimiento audiológico.

Tabla de contenidos

¿Por qué un audífono que antes funcionaba bien puede dejar de hacerlo?

Un audífono no se configura una vez y permanece necesariamente perfecto para siempre.

La programación inicial se realiza teniendo en cuenta diferentes factores:

  • tu pérdida auditiva;
  • las frecuencias en las que necesitas mayor ayuda;
  • tu tolerancia a determinados sonidos;
  • los ambientes donde necesitas escuchar mejor;
  • tu experiencia previa con audífonos;
  • tus preferencias personales.

Con el paso del tiempo, alguno de esos factores puede cambiar.

Tu audición puede haber evolucionado, pero también puede haber cambiado tu rutina. Quizá ahora participas en más reuniones, sales más a restaurantes, utilizas más el teléfono o necesitas desenvolverte en ambientes que antes apenas frecuentabas.

Un audífono correctamente adaptado hace años no tiene por qué seguir respondiendo exactamente igual a unas necesidades diferentes.

La American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) incluye dentro del seguimiento posterior a la adaptación la comprobación del beneficio y el rendimiento, la calidad del sonido y los ajustes de programación cuando sean necesarios.

7 señales de que puede ser necesario reajustar audífonos

1. Vuelves a pedir que te repitan las cosas

Esta suele ser una de las primeras pistas.

Quizá no has dejado de escuchar sonidos. Sabes que alguien te está hablando, pero algunas palabras vuelven a escaparse.

Empiezas otra vez a decir:

  • “¿Qué?”
  • “Repítemelo.”
  • “Habla un poco más alto.”
  • “No te he entendido.”

Puede aparecer especialmente con voces más suaves, conversaciones desde cierta distancia o cuando varias personas hablan a la vez.

Si antes los audífonos te ayudaban en esas mismas situaciones y ahora has perdido claridad, merece la pena comprobar tanto tu audición como la programación de los dispositivos.

2. Cada vez utilizas más volumen

Subir ocasionalmente el volumen no significa que exista un problema.

Sin embargo, si necesitas aumentarlo constantemente respecto a hace unos meses, conviene preguntarse por qué.

El volumen adicional no siempre es la solución.

La comprensión del habla depende de cómo se amplifican diferentes frecuencias y de cómo se procesa el sonido. Simplemente hacerlo todo más fuerte puede provocar que algunos sonidos resulten molestos sin conseguir que las palabras sean mucho más claras.

Una revisión permite comprobar si la programación continúa correspondiendo con tu audición actual.

3. En casa escuchas bien, pero fuera empiezas a tener problemas

Una conversación entre dos personas en una habitación tranquila es una de las situaciones auditivas más sencillas.

El verdadero reto suele aparecer cuando entran en escena:

  • varias conversaciones simultáneas;
  • platos y cubiertos;
  • música ambiental;
  • tráfico;
  • reverberación;
  • ruido de fondo;
  • personas hablando desde diferentes direcciones.

Por eso alguien puede pensar que sus audífonos funcionan perfectamente en casa y, al mismo tiempo, sentirse completamente perdido durante una comida en un restaurante.

Los audífonos digitales actuales procesan escenarios sonoros complejos y pueden configurarse teniendo en cuenta las necesidades concretas de cada usuario. En Centro Auditivo Ríos explicamos que la adaptación de audífonos debe considerar tanto la pérdida auditiva como las situaciones en las que cada persona necesita desenvolverse.

Si tu vida ha cambiado, puede que también tenga que cambiar algún aspecto de la programación.

4. Algunas voces vuelven a parecer poco claras

No todas las partes del habla ocupan las mismas frecuencias.

Una persona puede escuchar perfectamente la presencia de una voz y, sin embargo, perder pequeños detalles que resultan esenciales para distinguir unas palabras de otras.

Por eso frases como “Oigo, pero algunas palabras no las entiendo” son especialmente importantes durante una revisión.

No se trata únicamente de conseguir más volumen. El objetivo de una buena adaptación es buscar el mejor equilibrio posible entre audibilidad, claridad y comodidad según las características de cada pérdida auditiva.

Si notas que determinadas voces se entienden peor que antes, es una señal útil que debes contar durante la consulta.

5. Los sonidos cotidianos te resultan demasiado fuertes o molestos

También puede ocurrir justo lo contrario.

Quizá entiendes las conversaciones razonablemente bien, pero ciertos sonidos empiezan a resultar exagerados:

  • cubiertos;
  • bolsas;
  • puertas;
  • agua;
  • tráfico;
  • ladridos;
  • voces fuertes.

Un audífono correctamente adaptado no consiste simplemente en amplificar todo de manera indiscriminada.

La programación tiene que manejar sonidos suaves, medios y fuertes procurando conservar la comodidad auditiva.

Si el entorno comienza a parecer excesivamente intenso, no es recomendable abandonar directamente los audífonos ni reducir todo el volumen por tu cuenta durante meses.

Coméntalo en una revisión porque pueden existir diferentes causas y soluciones.

6. Tu audición ha cambiado desde la última revisión

La pérdida auditiva puede evolucionar.

Y cuando cambia, una programación basada en una evaluación antigua puede dejar de representar exactamente tus necesidades actuales.

Por eso las revisiones periódicas tienen un doble objetivo: comprobar cómo estás oyendo y comprobar cómo están respondiendo los audífonos.

Si ha pasado bastante tiempo desde tu última valoración y notas diferencias, actualizar la información audiológica es más útil que limitarse a modificar el volumen.

7. Estás pensando en comprar audífonos nuevos porque los tuyos “ya no sirven”

Antes de dar por hecho que unos audífonos tienen que sustituirse, conviene conocer exactamente qué está ocurriendo.

Hay situaciones en las que el dispositivo puede necesitar reparación o sustitución, naturalmente.

Pero también existen casos en los que unos audífonos técnicamente funcionales no están proporcionando el beneficio esperado porque:

  • necesitan una nueva programación;
  • la pérdida auditiva ha cambiado;
  • existe un problema de mantenimiento;
  • el ajuste físico puede mejorarse;
  • las necesidades del usuario son diferentes;
  • la adaptación inicial no fue adecuada.

Por eso en Centro Auditivo Ríos contamos con un servicio específico de readaptación de audífonos.

Podemos comprobar los dispositivos, valorar la audición actual y estudiar si existe margen para conseguir un mejor rendimiento antes de plantear otras alternativas.

Unos audífonos comprados en otro centro también pueden necesitar una segunda valoración

No todas las personas que están descontentas con sus audífonos los adquirieron recientemente ni necesariamente en nuestro centro.

A veces alguien lleva tiempo utilizando unos dispositivos pero siente que nunca terminó de adaptarse bien a ellos.

Otras veces funcionaron correctamente al principio y después la experiencia fue empeorando.

La readaptación de audífonos permite estudiar precisamente estas situaciones.

No se trata de cambiar ajustes al azar.

Primero hay que conocer cómo escucha la persona, cuáles son sus dificultades reales y qué posibilidades ofrecen sus dispositivos.

¿Qué se revisa cuando se reajustan unos audífonos?

El procedimiento dependerá de cada caso, pero una revisión puede incluir diferentes aspectos.

Tu audición actual

Si existen cambios en la capacidad auditiva, la programación puede necesitar adaptarse a ellos.

El funcionamiento de los audífonos

Hay que comprobar que los dispositivos trabajan correctamente y que problemas de mantenimiento no estén influyendo en el resultado.

La programación

El profesional puede revisar parámetros relacionados con la amplificación y el procesamiento del sonido.

Tu experiencia real

Esta parte es fundamental.

No basta con decir “oigo mal”. Resulta mucho más útil explicar situaciones concretas:

  • “En casa entiendo bien, pero en restaurantes no.”
  • “La televisión se escucha bien, pero mi nieta no.”
  • “Las voces son claras, pero los ruidos me molestan.”
  • “Por teléfono me cuesta más que antes.”

Cuanta más información tengamos sobre la dificultad real, mejor podremos valorar qué está ocurriendo.

No guardes unos audífonos en el cajón sin saber por qué no funcionan bien

Uno de los peores resultados de una mala experiencia con audífonos es que la persona termine pensando: “Esto no es para mí”.

Y deje de utilizarlos.

Antes de llegar a esa conclusión, conviene comprobar si el problema está realmente en los dispositivos, en su programación, en algún cambio auditivo o en otros factores que puedan corregirse.

Una adaptación de audífonos no termina necesariamente el día de la entrega. El seguimiento y los ajustes posteriores forman parte del proceso.

En Centro Auditivo Ríos también contamos con un servicio de adaptación de audífonos basado en las necesidades auditivas y el estilo de vida de cada persona. También puedes consultar nuestra información general sobre audífonos.

Preguntas frecuentes sobre reajustar audífonos

¿Cada cuánto tiempo hay que reajustar los audífonos?

No existe un intervalo idéntico para todas las personas. Depende de la evolución de la audición, del funcionamiento de los dispositivos y de las necesidades del usuario. Lo importante es realizar seguimiento y consultar cuando aparezcan cambios en la comprensión, el volumen necesario o la comodidad.

¿Si escucho peor significa que necesito audífonos nuevos?

No necesariamente. Antes de sustituirlos conviene comprobar la audición, el estado del dispositivo y su programación. En determinados casos, una limpieza, reparación o reajuste puede mejorar el rendimiento.

¿Se pueden reajustar audífonos comprados hace años?

Dependerá del modelo, su estado, compatibilidad y posibilidades de programación. Es necesario revisar los dispositivos concretos para determinar qué opciones existen.

¿Por qué mis audífonos funcionan bien en casa pero no en restaurantes?

Los ambientes ruidosos son mucho más exigentes porque el sistema auditivo tiene que diferenciar el habla de numerosos sonidos simultáneos. La pérdida auditiva, la programación del audífono y la tecnología disponible pueden influir en el resultado.

Encuentra más información sobre nuestros servicios y consejos útiles en nuestras redes sociales: LinkedIn, Facebook, Instagram y X.

Contacto

CÓRDOBA
C/ Doce de Octubre, 21
Teléfono: 957 11 87 02 | Móvil: 664 46 40 13
Email: info@centroauditivorios.com

CÓRDOBA — JESÚS RESCATADO
Avda./ Jesús Rescatado, 7
Teléfono: 957 92 53 58 | Móvil: 602 58 93 78
Email: info@centroauditivorios.com

POZOBLANCO
C/ Demetrio Bautista, 2
Teléfono: 957 78 66 88 | Móvil: 640 53 54 39
Email: info@centroauditivorios.com

📅 Solicita una consulta gratuita y protege tu salud auditiva con el mejor asesoramiento profesional.

X
Ir al contenido